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miércoles, 15 de junio de 2011

Ya lo decía yo...

Pues sí, sé que también dije que esa es una de las frases que más odio pero, lamentablemente, hoy toca. Ya decía yo que uno de los riesgos del tema del movimiento indignado era que a alguien se le transformase en frustración y la descargase violentamente.

Aunque haya algún vídeo que intente demostrar que todo es una conspiración policial (yo lo he visto y no lo veo nada claro) lo cierto es que, con trampa o no, el movimiento que debía poner en evidencia a quienes nos representan los ha reforzado.

No en vano, ya he visto alguna cosa de esas que empiezan con almohadilla en el twitter de apoyo al parlamento. La cuenta atrás ha empezado y avanza rápido. O la gente del 15M es capaz de pasar de lo abstracto a lo concreto o se queda en nada. Al menos en nada positivo. Y no volveré a decirlo...

lunes, 20 de diciembre de 2010

Teatralizaciones pseudodemocráticas

Que nuestro sistema democrático no es presidencialista lo tengo clarísimo, incluso más que quien va a ser el próximo presidente de la Generalitat de Catalunya y que hace cuatro años no acababa de encajar no serlo. Pero que la situación no está como para dedicar mucho tiempo a discursitos retóricos ni a comedietas protocolarias también es evidente.

Catalunya no necesita ahora mismo que nuestra representación en cortes malgaste tiempo y esfuerzos en hacer una representación teatral de una investidura de la que nadie tiene dudas porque nadie la ha discutido desde el mismo día de las elecciones. Quizá la gente sentiríamos más cerca a nuestra clase política si aprendiesen a saltarse según que numeritos y se pusiesen a trabajar desde el primer día, eligiendo al presidente sin matices y obligando a éste a formar un gobierno que se ponga a andar lo antes posible.

Las posiciones iniciales de todos los partidos las conocemos de sobras y, si no, la culpa es suya si no nos las han sabido explicar en campaña. Ahora, que vayan por trabajo para que quien va a gobernarnos lo haga y el resto, tiempo tendrán de hacer oposición que esperemos que demuestren saber hacerla mejor que quien los precedió.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Lo que Catalunya ha dicho

Acaba de acabar la noche electoral en Catalunya. La ciudadanía ha hablado pero, ¿qué ha dicho? Seguramente habrá mucha gente más cualificada que yo para hacer interpretaciones, pero me voy a permitir la mía.

El giro a la derecha es tan evidente como predecible. En una época difícil quien manda sale perdiendo independientemente de cómo lo esté haciendo. La gente, harta de malas noticias, está sedienta de cambio y se refugia en los otros, dando igual si el cambio de rumbo va en un sentido o en el otro.

Y he ahí el motivo por el que sólo han ganado votos y representación los partidos de derechas. Pero ¿qué derechas? Si en la misma noche están contentos PP y SI, pero quien gana es CiU, me asaltan muchas dudas. Los dos primeros tenemos claro que en el otro asunto en discordia, el identitario, son antagonistas, pero Convergencia, aún siendo nacionalista, lo del independentismo es algo a lo que guiña pero no acaba de entrar.

Si añadimos que entre las izquierdas se han hundido tanto los que se han manifestado claramente independentistas (ERC) como los que han hecho lo contrario (PSC) y que sólo han casi resistido los que se han manifestado federalistas, quizá se pueda concluir que, por más referéndums por la independencia y manifestaciones multitudinarias que se convoquen, Catalunya aún no tiene muy claro que eso de divorciarse de España le salga a cuenta.

Quizá sea por eso que Ciutadans haya mantenido su representación. Y quizá por eso, pero también porque a pesar de la "rauja" que pedía Laporta la ciudadanía de Catalunya no ha perdido su "seny", la Plataforma per Catalunya no ha conseguido su objetivo. Quizá de todo lo acontencido en el día de hoy, eso sea lo mejor.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Terribas for President

La verdad es que no he acabado de entender aún la polémica sobre los cara a cara de Mas y Montilla. El socialista pedía dos: uno en castellano y otro en catalán. El convergente no quería debate en castellano. Y yo me pregunto: en una sociedad tan plural como la catalana, ¿no podría hacerse un debate en el que cada cual hablase el idioma en el que se sientera más cómodo?

En todo caso, si ellos o sus directores de campaña hubiesen tenido el suficiente sentido común como para llegar a tal acuerdo, nos habríamos perdido la ocasión de ver a las dos personas que se perfilan como futuribles presidentes de Catalunya discutiendo al más puro estilo patio de colegio al final de un debate electoral con el resto de candidatos y la única candidata de los partidos con representación en el Parlament.

Montilla se marca un farol y Mas le contesta que para chulo él para ver si se arruga. Para acabarlo de arreglar, Josep Cuní se dedica a azuzar la contienda y, como el niño malo de turno, con sonrisita maliciosa incluida, llama a la directora y se queda de espectador de excepción.

Pero ésta no era otra que Mónica Terribas quien, después de que su cara demostrase una y otra vez la incredulidad ante la escena en la que se estaba viendo involucrada, acabó por pronunciar un magistral "vinga, descanseu" que denotó mucha más racionabilidad que la de los dos gallitos en contienda. Lo que no entiendo es porqué aún hay quien va preguntando por ahí quién ganó el debate. Para mí está clarísimo a pesar de no haberlo visto: ganó Mónica Terribas que fue quien habló menos, pero lo hizo la última y mejor.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Una campaña electosexual

Hace ya algún tiempo que dediqué un post a hablar de mi percepción sobre los excesos eróticos de la publicidad. Como ya dije entonces, es más que posible que fuese mi mente la que hiciese lecturas incorrectas al respecto. Y debo seguir igual de salido, porque tampoco entiendo que una campaña electoral se tenga que convertir en un concurso de vídeos insinuantes.

Por un lado salió Montserrat Nebrera autotitulando su spot como "el vídeo porno de Montse Nebrera". Sin entrar en el contenido, puedo llegar a entender que, dado que el tiempo televisivo de la campaña se reparte en función de la representación que se ostenta en el Parlament y ella no tiene ninguna, se haya visto obligada a llamar la atención de alguna manera para que la gente acabe viendo su publicidad.

No es el caso del PSC. Ellos son los segundos en cuota de pantalla electoral y, por lo tanto, no habrían requerido que su marca joven editase un vídeo que, seguramente, si hubiese estado firmado por el PP habría sido considerado sexista. De hecho, yo casi me atrevería a decir que sexista y de mal gusto, porque me cuesta pensar que sean muchas las mujeres jóvenes a las que José Montilla les despierte la líbido, aunque en eso también puedo equivocarme.

Es triste que ni en uno ni en otro nos acaben de explicar absolutamente nada de lo que proponen a quienes deberíamos ir a votar el día 28 de noviembre. Más triste aún es que sea todo lo que se les haya ocurrido para incitar a la participación después de haber encargado estudios tras la alta abstención de los últimos comicios autonómicos. Pero lo más triste de todo sería que resultasen efectivos y que la gente se movilizase más por la expectativa de un orgasmo que por la responsabilidad de decidir nuestro futuro gobierno.

Visto así el tema, no me extraña que haya que cambiar los Barça-Madrid de día para asegurar la participación. Realmente nuestra clase política debe estar bastante poco satisfecha con ella misma para pensar que nos va a costar tanto ir a votar. ¿porqué será?

martes, 16 de noviembre de 2010

¿Pero Dios paga impuestos?

Esquerra Republicana de Catalunya invita a ser valientes en su campaña electoral. Lo que parece ser que el señor Puigcercós no entiende es que entre la valentía y la temeridad hay una delgada línea que no conviene traspasar.

Yo siempre he sido partidario de buscar más las alianzas por la vía de las cosas que compartimos que las distancias por lo que nos distingue, pero considero razonable que quien quiera argumentar la conveniencia de una independencia defienda ser diferente a aquellos de quienes desea independizarse. No obstante, una cosa es pretender ser diferente y otra es acusar a toda una comunidad autónoma de eludir sus obligaciones fiscales.

No dudo que Puigcercós disponga de números que acrediten que la balanza fiscal catalana con el resto del estado sea más desfavorable que la andaluza. No voy a entrar en consideraciones de si eso es significativo o no de algo, pero insinuar que se debe a que el esfuerzo de hacienda en Catalunya es superior al de Andalucía es tanto como recuperar un tópico rancio y convertirlo en argumento político.

No sé cual es el objetivo de la gente de Esquerra al hacer tales afirmaciones pero igual sí que consigue dar argumentos para la catalanofobia del resto de comunidades de la que tan a menudo se quejan y dudo mucho que eso le convenga a nadie en la práctica.

Señor Puigcercós: ignoro quién paga impuestos aquí o allí pero creo saber que Dios, precisamente Dios, no los paga ni en un sitio ni en el otro.

martes, 9 de noviembre de 2010

xenofobia electoralista

Un numeroso grupo de entidades civiles catalanas ha pedido en un manifiesto al Parlament que actúe contra los discursos xenófobos que prevén que algunos partidos políticos esgriman como argumento electoralista de cara a las autonómicas del 28 de noviembre. No me cabe duda que lo hacen con la mejor de las intenciones, pero creo que se equivocan.

Pedirle a los partidos que no usen una de las armas más efectivas que tienen (para algunos la única) simplemente porque no es ética, vendría a ser como pedirle a un camello que no venda droga porque es inmoral. Si alguien pretendiese erradicar el tráfico de drogas por esa vía, estaría tan condenado al fracaso como lo están dichas entidades en su pretensión.

Para controlar las drogas hay que perseguir y encarcelar a quienes trafican con ellas y educar a la ciudadanía para que entienda que su consumo no aporta nada positivo. Con el racismo y la xenofobia hay que actuar, más o menos, de la misma manera.

Por un lado, me cuesta entender que tengamos una ley de partidos que permita ilegalizar algunos por el hecho de no condenar el terrorismo y que, en cambio, permita que otros se constituyan con la apología del odio hacia los diferentes como único argumento. Quizá alguna que otra "plataforma ciudadana" merecería ser ilegalizada.

Por otro, lo que las entidades deberían exigir y en lo que deberían corresponsabilizarse sería en un trabajo a más largo plazo que permitiese que la relación ciudadana con la inmigración fuese tan asumida por la población que dejase de tener un rédito electoral su utilización demagógica. De hecho, estoy convencido de que no soy el único que puede llegar a agradecer que alguna formaciones manifiesten su punto de vista al respecto para poder acabar de tener argumentos para no votarlas.

En definitiva, dudo mucho que ni el Parlament de Catalunya consiga eliminar los discursos xenófobos más refinados si no conseguimos entre todo el mundo crear la conciencia de que ese no es un camino que nos lleve a nada positivo. Los partidos son un reflejo de nuestra sociedad, pretender que cambien ellos sin que cambiemos nosotros es como pedirle peras al olmo.

jueves, 29 de julio de 2010

La perversión del tema


Ya le dediqué un post al tema de la prohibición o no de las corridas de toros, así que no voy a perder ni un renglón en argumentaciones a favor o en contra. Lo que sí que quiero expresar es mi, llámemosle malestar, por esa capacidad de no sé quién para transformar cualquier tema en una cuestión identitaria.

Hasta donde yo sé todo el debate que ha llevado a la prohibición de las corridas de toros en Catalunya (si el Tribunal Constitucional o las cortes españolas no lo impiden) empezó a raíz de una iniciativa legislativa popular promovida por un grupo proteccionista de los animales. A partir de ahí, cada una de las firmas tendría sus motivaciones, pero la argumentación de la ILP era clara: la defensa de los derechos de los animales.

Al final se ha acabado transformando en una discusión sobre de dónde es cada tradición, un torero se ha disfrazado con una senyera y una barretina en una plaza y el PP vuelve a hacer anuncios apocalípticos sobre la unidad del estado a causa del resultado de la votación.

El debate entusiasmador a veces, amenazador otras de las identidades, las secesiones y los proyectos nacionales empieza a cansarme. De la proliferación acelerada de candidaturas independentistas se deduce fácilmente lo políticamente rentable que debe ser convertir en debates soberanistas cualquier tema.

Me parece fantástico que discutamos qué futuro debe esperar a esos conjuntos , para algunos inclusivos y para otros no, llamados Catalunya y España. Me parecería perfecto que de una vez por todas (he dicho una, no tantas como sea necesario para satisfacer a alguna de las partes) nos consultasen al respecto y se actuase en consecuencia. Sin embargo, me parece fatal la incapacidad de discutir absolutamente nada sin acabar hiriendo susceptibilidades y levantando ampollas en las sensibilidades ajenas.

jueves, 10 de junio de 2010

De incoherencias, incompetencias e incontinencias


Convergència i Unió critica un día a Montilla porque no sabe si defiende o no el decretazo del Sr. Rodríguez. Al día siguiente se abstiene en Madrid para permitir la aprobación del Real Decreto porque no quiere tumbar al presidente y a los quince días vota en contra de la versión catalana del recorte de derechos.

El Partit Socialista de Catalunya no dice si está en contra o no de que se congelen las pensiones pero vota a favor del decretazo estatal, aunque alguno de los ayuntamientos que gobierna aprueban mociones pidiendo su retirada porque sus municipios "son de clase obrera" como si hubiesen municipios burgueses. A la semana proponen un versión aún más drástica de la amputación de derechos.

Iniciativa per Catalunya Verds vota en contra del Real Decreto como, seguramente, cabía esperar, pero luego llega al Parlament de Catalunya para votar a favor de la versión Montilla alegando "off the record" que lo que planteaba la oposición era aún peor.

Esquerra Republicana vota en contra del plan que defendía Elena Salgado porque es injusto, porque no nos sacará de la crisis y porque dice que no se puede jugar a Robin Hood de día y a príncipe Juan de noche. Quince días más tarde apoyan la propuesta de recorte del PSC que debe ser más justa porque hace que, a parte de las pensiones, haya recortes en la sanidad, la enseñanza, los servicios sociales y todo lo público concertado que no es poco en Catalunya.

El Partido Popular se opone en todos los casos porque es injusto y ataca a los más débiles, pero sobretodo porque cree que lo que necesita este país es la reforma del mercado laboral y la gratuidad del despido.

La verdad es que visto lo visto, uno no sabe si se puede ser más incoherente pero queda claro que es difícil ser más incompetente. Hacer política debería ser algo más que intentar hacer equilibrios con visión electoralista o de pactos post-electorales. Hacer política es jugar con el futuro de nuestra descendencia y con los sueños de nuestra ascendencia y eso debería valer más que un sillón por más acolchado que éste esté.

¿y la incontinencia? esa es la fecal y la siento yo al intentar escribir estas líneas sin cagarme en nadie.

martes, 13 de abril de 2010

Circo electoral


El circo de las elecciones en Catalunya acaba de empezar. En la pista central, de momento, José Montilla que, después de dejar bien claro que es y quiere seguir siendo el presidente de la Generalitat, parece estar más seguro de cuáles serán los movimientos post-electorales de Convergencia que los de su propio partido.

Así, ni asegura ni desmiente que se pudiese reeditar el tripartito. De hecho dice que es posible que, aún sumando entre las tres fuerzas, no volviese a buscar aliados en esos dos partidos. Parece ser, pues, que volverá a intentar jugar a la indefinición para poder cazar aquello que ellos acaban llamando el "voto útil" de la gente de izquierdas, tanto nacionalistas como no sin descartar incluso una posterior sociovergencia.

Soy plenamente consciente de que el sistema electoral catalán no es presidencial (no sé si todo el mundo lo tiene igual de claro) y que, en consecuencia, una vez pasadas las elecciones y a falta de mayorías absolutas, quien sea capaz de rubricar un pacto suficiente puede hacerse con el máximo cargo catalán. Sin embargo considero que el electorado tiene todo el derecho a saber, si no a quién, sí a qué opción política está votando.

La incapacidad para hacer una apuesta previa es una muestra de que más que la ideología, lo que se tiene claro es el ansia por mandar encomendándose a quien convenga. Sus actuales socios lo dicen más claro: Iniciativa dice apostar por un gobierno de izquierdas, no de centro y Esquerra Republicana dice que pondrá condiciones (espero que expliquen cuales) y que se casarán con quien las acepte. ¿Qué hará el PSC? De momento amenazar con la canción ya conocida de cada cuatro años de "que viene la derecha".

jueves, 11 de marzo de 2010

Si yo fuera mi hermano


Una vez más nuestros queridos representantes en el Parlament de Catalunya demuestran su gran talla en directo por el 3/24. Mientras cien mil familias siguen a oscuras (entre ellas la de mi hermano) ellos se dedican a lanzarse estériles reproches en la sesión de control al gobierno. La oposición culpa al ejecutivo, que a su vez culpa a la climatología y recuerda que otros, en otras ocasiones, lo hicieron peor.

Yo debo ser o muy raro o muy listo, pero hace tiempo que creo saber que encontrar culpables puede reconfortar, pero no soluciona nada, que las soluciones sólo aparecen si se encuentran las causas; así que me sulfura mucho ver a unos señores haciendo de jueces cuando la víctima aún está en urgencias.

En todo caso, en medio de toda la palabreria nauseabundamente electoralista el señor Montilla, a parte de recordar varias veces su maravillosa tournée populista por tierras de Girona, presume del gran despliegue de servicios públicos, pregunta si el gobierno tiene la culpa de que cayesen 33 torres eléctricas y repite hasta la saciedad que el único servicio que queda por restablecer es uno que depende de una empresa privada (FECSA-ENDESA).

Llegados aquí ya se me acaba de poner el cuerpo malo y decido apagar el televisor. Me resulta altamente indignante que quienes vienen defendiendo contínuamente la externalización (como eufemismo de privatización) de todo tipo de servicios públicos ahora se escuden en su condición de privados para justificar su acción de gobierno. Me irrita profundamente que quienes no hacen más que hablar de abaratar los costes de personal en la administración, ahora intenten presumir de lo bien que trabajan los servidores públicos y achaquen a quienes no lo son todos los males. Y me repatea definitivamente que quienes deberían establecer, como mínimo, las condiciones en que se prestan los servicios más esenciales a la ciudadanía culpen a la divina providencia del hecho de que hasta 33 torres eléctricas estuviesen en un estado tan deplorable como para no aguantar una nevada y de que no hubiese ningún circuito alternativo previsto para, al menos parcialmente, garantizar el fluido eléctrico.

Si yo fuese mi hermano, después de lo visto en directo por la tele, me entrarían ganas de coger el coche, plantarme en el Parc de la Ciutadella y lanzarles unos cuantos insultos a quienes deberían preocuparse de mis problemas más que de sus escaños. Afortunadamente para ellos, sin embargo, mi hermano no puede haberlos visto porque su ineficiencia ha conseguido tenerlo 3 días sin luz (de momento).

viernes, 5 de marzo de 2010

De cuernos y clítoris


Entiendo perfectamente que los diputados del Parlament de Catalunya se hayan sentido ofendidos cuando un filósofo ha comparado las corridas de toros con la ablación del clítoris. Lo comprendo porque, evidentemente, mientras las primeras son actos de tortura y ejecución de animales de segundo orden, las segundas son mutilaciones al gran grupo de los animales de primer orden entre los que se encuentran los seres humanos.

Y es que hace sólo dos años que el mismo parlamento aprovó un decreto legislativo que dejaba muy claro que cualquier animal debía ser tratado prácticamente como un ser humano, prohibiendo su exhibición y su comercio excepto en una condiciones muy concretas y, sobretodo, cualquier forma de maltrato que les pudiese provocar un daño físico o psicológico. A cualquier animal menos a los toros, que deben formar parte de ese segundo orden que menciono, al menos cuando son colocados en una corrida o en otra de las llamadas fiestas con bueyes en zonas tradicionales, que son excepción en todas esas prohibiciones legales.

pero ¿porqué son excepción? Eso debe ser más o menos lo que estos días se discute en el Parlament y, de momento, las explicaciones que he oído no acaban de convencerme. Se dice que es que son fiestas muy arraigadas culturalmente, pero también lo era apalear perros. Se dice que es que las plazas se llenan de gente, pero también se llenaba la plaza de la iglesia de Solsona para ver colgar al burro. Se dice que es que se perderían puestos de trabajo, pero también se pierden al prohibir las peleas de perros o de gallos. Y se dice que es que es arte, pero también lo es el cine y se prohibe que exhiban el maltrato animal en él.

Al final parece que la gran ofensa por la comparación, que podría entenderse como una gran defensa a los derechos del género femenino, se va a haber convertido en una cuestión machista. Va a resultar que lo que en realidad ofende a algunos diputados es que comparemos a una persona con un animal cornudo.
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