Mostrando entradas con la etiqueta fútbol. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fútbol. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de noviembre de 2011

¿Del Barça o del Madrid?

Aunque parezca mentira, la Liga de Fútbol Profesional, la BBVA, la juegan 20 equipos. Aún así, cuando alguien en este país quiere saber con cuál de ellos simpatizas, te pregunta si eres del Barça o del Madrid, como si las otras dieciocho opciones no existiesen.

Entre las causas de esa creencia se podrían considerar múltiples factores pero, sin duda, uno nada despreciable es el trato que las televisiones prestan a cada equipo. Aunque no he hecho nunca una estadística ni soy tan aficionado al tema futbolístico como para conocer la programación de cada canal relacionada con éste, estoy convencido de que la suma de minutos televisivos dedicados a Barça  y Madrid multiplica unas cuantas veces los que se dedican al resto de equipos juntos.

La justificación, a veces, resulta obvia. Barça y Madrid tienen más afición detrás que el resto de equipos juntos. Pero ese dato, por más real que pueda resultar, no justifica el trato televisivo, especialmente en lo que a las cadenas públicas se refiere. Aunque pueda parecer extraño yo conozco, al menos, a un seguidor del Athletic de Bilbao, a tres del Español y a uno del Sevilla (desde aquí un beso a mi tío Juanjo) que tienen el mismo derecho a ver y saber de su equipo que los culés y los merengues.

Pero es más. Yo que soy más o menos crítico con esto de las televisiones públicas, sólo les vería una razón de ser, precisamente, si apostasen por la pluralidad. Si en lugar de basarse exclusivamente en criterios comerciales, lo hiciesen en pro del derecho a la información y a la diversidad de opiniones en este país (o estado o como cada cuál quiera denominarle). Si defendiesen esa pluralidad sería razonable que dedicasen más tiempo a esos otros equipos a los que nunca las cadenas privadas dedicarán el suyo.

Claro que, si eso fuese así, si las opiniones de Bielsa se oyesen tan a menudo como las de Guardiola, tal vez alguien descubriría que el fútbol se había inventado antes de que naciese el azulgrana. Si nos enseñasen tantas veces a Adrián González como a Cristiano Ronaldo, igual resultaría que a las señoras les acababa gustando más el del Rácing. Y si eso pasase, igual algún día alguno de esos equipillos correría el riesgo de tener tanta o más afición que los dos grandes y quien sabe si entonces éstos podrían llegar a tener los mismos recursos y, en consecuencia, igual esa especie de liga particular de dos dejaría de existir.

Quien haya llegado hasta aquí se habrá dado cuenta ya de dos cosas: de que no entiendo mucho de fútbol y de que si el objetivo de este post era decir eso, me lo podría haber ahorrado. Lo que pasa es que, en realidad, yo quería hablar del debate político previsto para esta noche.

Por si alguien no se ha enterado aún, en España no hay elecciones presidenciales, sino legislativas. El 20 N no elegimos a quien presidirá el gobierno, sino a quienes constituirán las cortes. Serán esas personas las que decidirán quien gobierne. Así las cosas, las opciones van mucho más allá de Rubalcaba y Rajoy, por más que nuestra maravillosa televisión pública nos quiera hacer creer que no es así.

Nuestra querida profesión periodística se queja reiteradamente de que no sé qué ley les obliga a distribuir la horas dedicadas a la información electoral en función de la representación obtenida en los comicios anteriores y después una de sus academias profesionales monta debates exclusivos de hora y media en prime time con tan sólo los dos con más escaños.

A mí no me gusta mezclar el deporte con la política pero, en este aspecto, ambos dan el mismo asco. Quizá parte del problema sea que en política (como en baloncesto) yo no soy ni del Barça ni del Madrid y por eso quisiera que todo el mundo tuviese el derecho de, por lo menos, conocer todas las opciones que tiene para poder elegir realmente en libertad. 

domingo, 29 de mayo de 2011

De la indignación a la euforia

Mil personas indignadas duermen durante doce días en un plaza que no se consigue evacuar ni por orden de la Junta Electoral. Una final de la Champions es suficiente para que, con carga policial incluída, la plaza la ocupen cincuenta mil personas eufóricas. ¡Qué gran favor le hace el fútbol a este país!

sábado, 5 de marzo de 2011

Fútbol es fútbol

Esa escueta, mítica y teóricamente obvia frase de Johan Cruyff va a resultar que tenía más miga de la que se podía pensar. Si fútbol es fútbol, no es otra cosa y, en consecuencia, la política es un campo diferente. Creo que el señor Laporta, hacia el cual no he ocultado nunca mi subjetiva e irracional falta de simpatía, a pesar de ser un gran simpatizante del que hizo presidente honorífico, no había llegado a deducir tal afirmación de la frase en cuestión.

Joan Laporta fue, posiblemente, el mejor presidente de la historia del Barcelona. Es algo en lo que un culé llamado Josep me hizo reflexionar cuando el señor en cuestión dio el salto a la política: no sólo había conseguido un equipo de fútbol que ganaba títulos como churros, sino que había generado una imagen pública del club que hacía que el mundo mundial empezase a creerse aquello de "més que un club".

Pero ser presidente de un club de fútbol es relativamente fácil si se tiene mucho dinero y algo de carisma. El dinero es imprescindible para avalar la candidatura. El carisma para convencer primero a un grupito que saben que trabajarán siempre a la sombra del presidente y luego a un puñado más de socios y socias, porque tampoco es tanta la gente que acaba yendo a votar en unas elecciones que son presidenciales, es decir, en las que se vota a una persona y no a un equipo.

Una vez presidente, todo es más o menos sencillo. Se trata de formar una junta y hacer y deshacer prácticamente a antojo propio. Si alguien intenta sobresalir más que el "presi" o pretende seguir una línea diferente, se le corta y punto. Si no, que se lo pregunten a Sandro.

Un partido político es otra cosa. Por más secretaría general o presidencia que se ocupe en él, no se puede ir por la vida al libre albedrío y cortando cabezas. El carisma es importante para llegar allí, pero para mantenerse hace mucha falta la habilidad del funambulismo en las relaciones interpersonales porque si no, la cabeza que acabará rodando será la más grande, que sólo obtendrá una prórroga si un éxito electoral desmesurado le acaba de dar crédito o si el culo que la acompaña calienta la silla presidencial de alguna administración.

Laporta pensó que lo que había aprendido en Can Barça era extrapolable a la política y se equivocó. No dudo que tenga grandes dotes como gestor, pero eso para ser político no es ni imprescindible ni fundamental. Ahora habla de que hay quien se aprovechó de su apellido en una desmesurada muestra de egolatría. Yo tengo la impresión de que fue más bien al contrario.

Joan no quiso someterse a ningún partido existente, sino que tiró de popularidad para aglutinar gente a su alrededor y poder ser la cara del cartel de un proyecto que creía hecho a su medida, como si de las elecciones a un club de fútbol se tratase. A la que le han llevado la contraria, lo ha dejado.

Ahora Esquerra Republicana le tiende la mano. No sé exactamente qué esperan de él, pero creo que se arriesgan mucho. No me imagino a Laporta favoreciendo para nada procesos democráticos internos en un partido político y aceptando amablemente ideas ajenas contrapuestas a las propias. No creo que eso le convenga a ningún partido, pero precisamente a ERC por historia y estatutos, menos aún.

Tal vez las próximas municipales demuestren que me equivoco completamente. Ya se sabe que mis opiniones son totalmente discutibles, pero lo que no creo que nadie discuta jamás es que fútbol es fútbol.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Más pies que cabeza


Las teóricas habilidades de Ibrahimovic como futbolista deben ser, sin duda, muy superiores a las que tiene a la hora de elegir la forma y el momento de atacar a alguien contra quien siente rencor. Que algo ha pasado entre él y Guardiola es evidente y que su salida del club le ha creado resentimiento aún más.

No sé si los motivos del míster para deshacerse del delantero tienen algo que ver o no con presuntos líos amorosos en el vestuario de los que me acabo de enterar buscando una foto del futbolista o son exclusivamente deportivos pero, sea como sea, si Zlatan piensa que en este momento puede hacer daño a Pep atacándolo en la faceta deportiva y criticándolo como entrenador, es que tiene menos luces que un ciclomotor. Pretender desacreditar a un técnico llamándolo filósofo cuando medio mundo elogia su filosofía de juego, es un acto estúpido.

La venganza, querido Ibra, es un plato que se sirve frío y, en consecuencia, te saldría más a cuenta esperar alguna temporada. El fútbol tiene sus cosas y es posible que dentro de unos años tú estés demostrando que servías más de lo que te aprovechó el de Santpedor y él, quien sabe, tal vez haya dejado de ganar títulos.

lunes, 17 de mayo de 2010

¿Y el fútbol qué?


Mi enhorabuena a la afición culé. Por segundo año consecutivo han conseguido llevarse la liga, aunque este año con un punto de emoción que hacía años que no se veía. La verdad es que han tenido que trabajar hasta la última jornada, lo cual significa que el segundo, el Real Madrid, también ha hecho un campeonato de liga más que correcto.

De hecho, seguramente nadie se habría imaginado, antes de empezar el campeonato, que con 96 puntos habría un equipo que quedaría segundo. Pero es que el campeón ha conseguido un récord absoluto de puntos con 99. Visto así, podría parecer que la liga BBVA tiene un aliciente que no tiene ninguna otra, pero yo tengo mis dudas.

Si miramos la distancia del segundo con el tercero descubrimos que, en realidad, no hay una sinó dos ligas. 25 puntos de distancia son demasiados para considerar que los tres primeros equipos jugaban la misma competición. Y ahí es donde a mí me entran las dudas.

Por más que en este país nos guste eso de que la gente tenga que ser del Barça o del Madrid, considero que los abanicos más abiertos son mucho más interesantes. Una liga de dos no creo que beneficie al deporte ni al espectáculo. Incluso tengo mis dudas que a los dos en discordia les haya beneficiado tal diferencia cuando se han plantado en Europa.

Sé perfectamente que con la victoria del Barça se habrán vendido muchos más periódicos y camisetas que con la Liga Europa del Atlético de Madrid (felicidades, colchoner@s), pero creo que un poco más de policromía le daría más atractivo a nuestro fútbol.
Free counter and web stats